Kepler

La magia del amor

Si de verdad un día, pudiese al fin besarte,

si tus manos entonces, tomaran a las mías,

si mi piel y la tuya  ardiesen abrazadas,

si mis noches no fueran, solitarias y frías.

 

Si a mi lado pasaras largas tardes de invierno,

si fuese innecesario ya buscarte a escondidas,

si no tuviera entonces que soñar tu presencia,

si tu luz inundara  la calma de mis días.

 

Entonces, cuando al fin tu me ames,

me beses y   me abraces,

cuando ya no te sueñe y te tenga a mi lado,

¿Desvelaras mis noches como lo haces ahora?,

¿O  morirá  la magia de este amor  anhelado?