Humberto Velasquez

Una carta sin escribir

Cuando el miedo de desnudar una carta existía,

yo te hacia una carta sin escribir,

hacía de mi mente bolígrafos con poca tinta,

hacía de los ojos una conversación,

hacía que el paisaje hablara y enviara las noticias.

 

Cuando conversaba conmigo la noche,

me hacía preguntas con un solo tema de discurso.

Cuando todo llego a ser fácil,

yo aún, protegía las hojas,

yo aún, me sabía las letras,

yo aún, hacia tratos para conversar,

yo aún, te hacia una carta sin escribir.

 

Cuando hacía funcionar tus manos,

te enviaba las palabras que tu necesitabas,

descubrías por los signos, por el misterio del sudor,

por lo convincente que resultaba el fenómeno,

que no necesitaba una carta para escribir,

ya que yo imprimí lo que no pude decir para tu cuerpo.  

 

 

Humberto Velasquez Jiménez

12/ENERO/2016

10:15 a.m.