David Arthur

El soñador

 

 

Con irrisión le dieron el nombre

el soñador,

pero a su desprecio caso no lo hizo,

sus sueños eran más importantes

 

Su esperanza era huirse

a liberarse de la miseria,

una oportunidad a respirar la paz  y el amor

en armonía con su corazón

 

Su constante mirada hacia el borde del océano,

los pies enterrados en la arena refrescante,

un techo rústico de astas de palmera,

su refugio de un sol despiadado

 

Observaba los barcos balanceados en la línea

del horizonte,

que jamás acercaron a tomarle a borde,

a llevarlo hacia sus sueños de tener hogar propio,

en un puerto de seguridad en un país sin guerra

 

Una imagen como un reflejo trémulo

engaño sus jóvenes ojos,

en suspensión una casa de sus añoranzas,

falacia de la mente  o un regalo de su diós,

una ilusión, un espejismo o solamente un sueño

 

La foto por cortesía de Jérome Coppo