Amigo de la luna

ÁNGEL CELESTIAL

 

A cada momento de mi frágil existencia,

prometo a Dios estar contigo hasta la muerte

agradezco con agrado, en mi vida, tu presencia.

permitirme compartir los sinsabores de la suerte.

 

He de beber de tus ojos 

las lágrimas que en tu dolor derrames.

Devoraré con ansias locas

tus risas, tus reacciones de alegría.

Cada palabra que de tu boca salga,

será una bendición para mi vida.

Esa tierna mirada de tus ojos,

será luz que ilumine mi sendero.

El sonido que emita tu garganta:

música angelical a mis oídos.

 

Todo el conjunto de tu cuerpo,

alma y espíritu, al caminar

cadencioso, simula, a mi criterio,

una armoniosa danza

sobre el paisaje celestial.