Hace ya algún tiempo que no te veo, para mi ese periodo ha sido eterno, aunque realmente solo han pasado algunas semanas, no puedo olvidar tus ojos, ni tu mirada, mucho menos tu sonrisa. Cierro los ojos y comienzo a sentir tu piel, tus manos, tu rostro se presenta frente a mi con una mira tierna y profunda. Aun con mis ojos cerrados la abrazo y mi espíritu se torna tranquilo, ya nada importa, solo el tiempo que pasemos juntos. Comienzo a sentir como una lágrima recorre mi mejilla, es una lágrima muy extraña, es dulce y amarga a la vez, pues es demasiada la alegría de tenerte en mis brazos pero, mi corazón sabe que estas lejos, que solo en mi mente podemos estar juntos.