estrella_del_sur

Poemas a Helvia (II)

III

Quisiera ser la estrella de tu cielo,

adornar tu honda pupila avellana

e inundar tus noches de recuerdos

hasta el llegar del alba aureada.

Quisiera ser hálito de tu gesto,

acompasar tus risas y suspiros:

sentir tu dulce voz en el viento,

ser en tu frente corona de lirios.

 

Sin saber si te encontré o me encontraste,

si alguna vez fui dueño del destino,

qué soy, quién fui o qué es lo que siento.

Tan sólo que el amor inunda mis versos

y por ti soy, por ti muero y por ti vivo

en este mundo sombrío de contrastes.

 

 

IV

A mi memoria acudes con pura inocencia,

con magia de inefables pasados días.

Triste amapola, en tu dulce esencia

tu mirada destila melancolía.

 

Me gustas así: inmoble, silenciosa,

lejana y distante estrella nocturna.

Rosa de Adonis perlada y ociosa,

iluminas mi cielo, hija de luna.

 

Pudiste unirte al amor y sus vagos trazos,

bajar de tu estrato y arder en mi lecho;

mas quise recordarte pura en mi pecho

y durmiendo, ausente, en mi regazo.

 

Pues nunca nos dimos besos ni abrazos,

sólo palabras sin significado

tan dulces como aquel día olvidado

en que el tiempo deshizo su frágil lazo.