Cristian Jovani

LA VOZ QUE NO SE ESCUCHA

Están los ardores de las gentes

pronunciando el cansancio de las horas;

frente a frente cara a cara,

 fieros en obscuras quejumbres.

A corazones frescos el aire arde en el hastío,

 al son de bullas que se tornan luces

en un casco de barbarie.

¿Quién derramará sus misericordias

en el hundimiento trunco?

¿Cuándo serán perfumadas las almas de alivios?

Jamás se ha leído el común colectivo,

la hoguera que sale de la boca del pueblo,

ni su deambulante necesidad.