Samuel Santana

El dominio de mi yo

 

En principio tenía muchos amigos.

Pero con los años sentí

quedar solitario.

Me cansé de ser marioneta.

Descubrí que mi vida no era

mi vida y que mi destino no era

mi destino.

Ahora cuando tocan a mi puerta

sobre la mesa se ponen intereses

e intenciones.

Nada de predominio

ni cadenas.