Rodrigo Siliceo-Valdivia

FRUTA DE DOS SABORES

 

Eres mi paz y mi delirio,

seguridad en un camino mil veces recorrido.

Eres mi pedestal y mi escondrijo,

mi soga en un profundo precipicio.

 

Eres freno de mis desenfrenos,

puerto que me aguarda si navego;

prisionera de mis mejores recuerdos,

y dueña de mis mas locos deseos.

 

Caudillo de mi revolución.

Isla virgen de mis exploraciones.

Mi campo de concentración.

Mi parque de diversiones.

 

Eres sepia y eres de colores,

fruta de dos sabores,

punto obligado en mis reflexiones

y la heroína para mis dolores.

 

Eres musa de mis canciones,

epicentro de mis temblores,

la causa de mis tentaciones

y cómplice de todos mis errores.

 

Eres comandante en mis batallas,

mi reina y mi vasalla,

el largo puente y la alta muralla.

Eres mi calabozo y eres mi atalaya.

 

Eres del juego, mi premio,

por ti soy el abstemio,

por ti soy el bohemio.

Eres tranquilidad en casa y en el trabajo apremio.

 

Eres fuego ardiente y plácido río.

Imposición y libre albedrío.

Eres el amado hogar y el cruel camino.

Madera de mezquite y madera de pino…

 

Eres mi sed, pero también mi vino.