fernandamrquez

Las noches son nuestras

 

Anochece y yo en ti sigo pensando,

de admirar tanto a las estrellas,
siento que ya formo parte de ellas;
me acostumbré a mirar al cielo e ir a dormir recordando.

Qué distante siento tu cuerpo,
tan ausente como los pastos verdes en invierno;
sin ti hasta el agua tiene un sabor a veneno;
no imaginas cuánto maldigo al tiempo.

Algo se quema en mi interior,
son las horas pasando que se van convirtiendo en cenizas;
no sé qué haré sin tus suaves caricias,
que alimentaban el alma de este trágico amor.

Dulces son las memorias,
amargas las ausencias,
tristes las despedidas,
eternos los sentimientos que en mi dejas.

Te amo y lo seguiré haciendo,
a pesar de la condena
de existir en esta vida sin ti;
de buscarte y no encontrarte entre cometas.