María del Rocío

Galopante

Amor en atropello.

Amor que llega y fulmina.

Que desentierra te quieros.

Que no se usaban en días.

Sentir que arrasa, que deja sin respiro;

temblando cual hoja arrastrada por el viento.

Torbellino repentino, que hace sentir la gloria.

Que da a probar sonrisas y, también el desconsuelo.

Lágrimas de alegría e ilusión.

Lágrimas temblando de un frío,

que del alma surge en triste abatimiento.

Amor, que remueve fibras,

sentires que yacían dormidos;

y se avivan en fuerza desbordada,

que dejan sin aliento.

Volcán que yace en reposo

estalla sin aviso, arrasa todo a su paso,

dejando cielo sombrío;

apagado en ilusiones muertas,

solo frigido abrazo.

¿Por qué apasionado amor

por qué ida fulminante?

Enguirme yo quisiera, melancolía me lo impide;

trago lágrimas amargas,

por donde nadie me mire.