Benedetti

LA ÚLTIMA FAENA.

En el ruedo, el torero daba un pase, después otro, terminando con un movimiento de gallardía invitando a la bestia a envestir. Los presentes aplaudían la valentía de aquel hombre levantando las manos y gritando. El banderillero entro haciendo movimientos de caderas, puso el primer par, y salió del ruedo.  El torero hizo un pase y otro e arrodillado frente a él espero hasta  que el banderillero hubo de traer el último par de banderillas. Se preparaba para la estocada final dando un brindis a los presentes, cuando de repente la bestia envistió por la espalda traicioneramente haciéndolo rodar hasta la esquina del ruedo, los presentes  gritaron de terror al ver la tremenda cornada, -¡Ambulancia, ambulancia!- grito el mozo de espadas. El toro corría libre por todo el ruedo reclamando la oreja del matador, y este yacía en la camilla dando el último suspiro.

Joseph Cernuda (Benedetti)