A. Martinez

Canto enamorado.

En lo alto de tu cuerpo ya amanece,

te busco allí, donde florece tu boca

llena de sonidos frescamente nuevos,

a tus ojos voy a pescar esas estrellas de la noche,

que se esconden en ellos, para permitir que el día,

recobre su carrusel de tonos azules

calzándole zapatos rosados

a las inquietas nubes.

 

Tu frente se ofrece limpia y dulce

para mi cariño apresurado,

y los senos se ajustan a la copa de mis manos,

como se ajusta la miel al paladar

fino de la tierra;

en lo tibio del encuentro,

cosecho ensimismado señales

inequívocas de reciproco agradecimiento.

 

Tu mirada se va acercando a la mía despacio,

llegando de la galaxia roja

que palpita al centro de tu pecho;

acomodo mis brazos para cerrarte en mi,

para atarme a tu cintura cósmica,

para beber desde tus labios el húmedo saludo,

para seguir caminando el reloj juntos,

con los pies de un mismo canto enamorado.