orleonel77

Los que no pregunta, los que no responden

Los que no preguntan

por tener premisas de tantos infiernos,

por saberse hastiados,

de tantas preguntas

 

Los que no responden,

porque en cada pregunta

hallaron las dudas;

de tantas respuestas

de sus tontas preguntas

 

Los que preguntaron por el amor

y por las ganas de amar

los que dijeron allá está

y los que dijeron ya vendrá

 

Los que del amor hicieron la vida

y de sus fornicaciones, mejores sesiones

los que hablaron de tantos misterios

los que lloraron por verse negados

 

Los que sintieron por verse ligados

apuros de vida, de tantos guijarros

apuros de sexos, de tantos cigarros

los que ligados, se quedaron

 

Los que dudaban de sus vacilaciones

y de sus vacilaciones, mejores tiempos;

los que decían de tantas vacaciones,

amores guijarros, amores del viento

 

Los que de decepción hacían apología

los que de soledad tantas melancolías

los que miraban de tanto reojo

a los amantes de perro,

a los amantes del piojo

 

Los que, en la barriga, tontas culebras

y de la misma, sólo miraban intrigas;

las del tálamo insaciable

por tantas culebras,

en sus años de piñas

 

¡Los que palpan succiones

y succionan preguntas

en varias secciones

de miles de surcos

de pocas opciones!

 

¡Las que miran atentas

a la cabeza de aquellos

que desde abajo, sus senos, les miran;

su lengua marchita y su piel de canela

su epitelio doncella, y su vida  finita!

 

Los que se comen a besos,

y los que luego vomitan;

los que se dicen al oído

cuánto se excitan

 

Los que del amor ya no dicen vida

ni de la vida, pasajeros.

Las que, con su mano, atienden su surco,

y ellos; con la propia, su vena.

 

Por saberse marchitos

de tantas arrugas

por saberse rellenas

de pocas miserias

 

Los que, del estandarte, convicciones

y de títulos, masturbaciones;

por pocas vergüenzas

de tanta indecencia;

por tantas miradas

de poca experiencia

 

¡Dónde estás,

dónde quedaron tus manos de andar;

dónde, tus ganas de estar;

dónde, su sexo de untar!

 

Cielo que liba licores,

y de sus residuos, estrellas

Infierno que pare promesas

y de sus gabazos, querellas

 

¡Dónde estás,

dónde quedaron tus manos de andar;

tus gatos rellenos,

tus perros rabiosos,

de tanto pensar!

 

Mares de vida, señores;

señoras, vida de amores mejores;

¡Dónde, tus pies pusilánimes;

siempre, sentidos de amores!

 

¿Sexos de tantas preguntas?,

señoras, señores, qué peones.

¡Dónde sus sexos seniles;

quiénes, sus proyectiles!

 

Experiencias de vida en respuestas

a cambio de ninguna pregunta.

Los que miran con celo su presa,

miserias, hambrunas, minutas

 

Las que gozan con el banano sin tinta

con tal que les pinte la boca.

Las que con su índice y su medio,

hacen sesiones de loca

 

Los rateros de tantas premuras

y pocas desolaciones

que terminan, al final devolviendo,

las calificaciones de sus propias lecciones

 

Al final todos quedan en vida

y sus infiernos, mejores nociones;

por saber, que en vez de preguntas;

respuestas, prisiones o acciones

 

Qué se mezclen nuestros cuerpos,

menudas premoniciones;

que la dicha de nuestros sexos,

en lo instantáneo de nuestras cesiones

 

Preguntas con nulo resuelto;

porciones de abrazos conciertos,

te imagino, pensando y riendo;

¡Ay Trovador, cabrón, chiquillo,

sin viento, caliente,

riendo, sediento!

 

¡Cholita, bonita y callada;

acciones por pensamiento;

callada, Cholita, te reto

a que te quedes sentada,

sin veto y mojada!

 

¡Qué te mire la dicha de rosas

y de tus muertes, tus relaciones;

qué te sientas la niña de lienzos,

para eludir tus campamentos!

 

Te drogan las coplas de tintas,

no me atañen tus años de chica.

Te digo, lo intuyo mujer:

son armas de prosa, de liras;

la chica, su vida y sus pintas

 

¡Un beso, Chiqueta de Dulce

un dulce, Chiqueta, un beso;

un cielo te mire despacio

a cambio de infiernos,

de exceso y besos!