Te estoy olvidando,
y no sé ya si te quiero,
y no sé ya si te extraño.
Cuando la tarde golpea
mi ventana, recuerdo
la indolencia de tus labios.
Te estoy olvidando,
y no sé ya si me dueles.
Tu nombre es una herida,
tu adiós florece nuevamente
cada año y no sé ya si te espero,
pero sé que te estoy olvidando.
El ramaje de los cielos
me recuerda la terneza
de tus brazos, aquellos
pájaros inertes gorjeando,
en mi pecho aquellas
tardes anidando.
Y no sé ya si te quiero,
y no sé ya si te extraño,
revolotean tus recuerdos
pero sé que te estoy olvidando.
Carlos war Bull