Black-roses

Frío

El frío no es otra cosa
que la costumbre de sentir a diario
un vacío constante en el pecho.
Es una tormenta de indiferencia
cuyo sonido más fuerte es el silencio.
Es el resultado de morir
intentando resucitar cada día,
es agonía.
Es resignación ante el dolor,
la negación del mismo,
la huida,
el miedo al abismo.
Y uno que se queda
con sabor a distancia,
y sin fuego en las venas,
con el corazón manchado
y sin pena.
Llorar en silencio a la soledad,
a la oscuridad y a la negrura;
ese es nuestro último consuelo,
nuestra última esperanza.