argantonio

Si no nos dejan soñar, no os dejaremos dormir

Conseguir que el sueño se haga realidad

es la máxima aspiración, aunque mi sueño

no sea igual al tuyo, porque los sueños son

como el amor, son libres como los besos

que no son iguales, aunque besemos con la

boca, los sueños no tienen edad ni precio,

el día que dejemos de soñar habremos perdido

la ilusión de vivir, ese día aceptaremos como

premio a nuestro comportamiento, una orgía

con prostitutas escogidas y criticaremos como

inmorales a los indignados de las plazas, que

de repente se han convertido en foros donde

la palabra ha recuperado la transparencia, donde

solo se habla de tú a tú, lejos queda el temor, la

veneración al becerro de oro y a su inmerecida

excelencia.