walter luis

Madurez

Mi existencia es un soplo,

es la brisa del estío;

el otoño en su presencia

me recuerda los sabores

de las cosas que no están,

que no vuelven,

y de cosas que regresan

a probar mi madurez.

Y la vida con sus giros

toma forma de espiral

que en sus vueltas

va trayendo remembranzas

que quedaron ya muy lejos,

y los sueños del pasado

que son hoy eternidad.

Experiencias y lecciones

que en los años aprendí

constituyen un tesoro

que perdura.

Las vivencias del presente

representan la cosecha;

es el premio

por las cosas que sembré.