*EL DESTINO*
¡¡Qué difícil todo se volvió!
¡Dentro de nuestro corazón!!
En mi cama nos tuvimos
y en mi cama nos amamos,
hoy no queda nada
ya está, todo acabado,
en mi cama solo se oye
el eco de los suspiros,
de ese amor tan inmenso
que fuera el tuyo y el mío,
palabras sublimes
en sábanas de seda,
que la desidia nos arrebató
poco a poco, sin darnos cuenta,
fueron tiempos felices
con un mundo lleno de promesas,
que cayeron en el olvido
en lo más profundo de un abismo
envueltas en esa niebla espesa,
y si nos cruzamos
ni me miras ni te miro,
como dos extraños caminamos
pues así lo quiso el destino,
que solo él lo supo
Desde que nacimos...
Elena ©