Jose Adolfo

Melancolías

Cuando

ya no humedezcan

de última despedida

las escamas

a orillas de su horizonte

 

Un coro de agonías

las voces de la catedral

su calle de piedra

el cerro vigía

su malecón

el tamarindo

su paso colgante

la casa de infinitas ventanas

sus poetas

 

En el espejo de agua

al calor de la noche

eternos pescadores

encenderán lágrimas

 

En alguna ventana

colgarán pedazos de su luz

la canción evocará poesías

todo será

solo

un olvidado recuerdo