Jesús Lantigua

EL REGRESO DEL ANGEL (Homenaje a Jesús Orta Ruíz, el Indio Naborí)

 

 

“Una piedad de la muerte

hay en esto de mirarte

sin mirarte, y de palparte

sin palparte, ni tenerte.”

 

El macabro disparate

tiñe de gris al recuerdo

  por donde transitas lerdo,

desnutrido de acicate.

El consumo del dislate

 con su frecuencia te advierte.

Y el verso, llega y revierte

los ecos de tu vidriera

como si en el verso hubiera

una piedad de la muerte.

 

 El verso, palpa en lo extraño

las heridas del aliento,

indagando en su sustento,

descifrándole el tamaño.

Mira como el desengaño

se ha empeñado en hostigarte.

E ignora como dejarte

preso de una fuerza burda

sin saber qué cosa absurda

hay en esto de mirarte.

 

Tu ángel vuelve, aparece

entre tertulias de sal

y en ese mismo espiral

la soledad te envejece.

El verso llega y se ofrece

intentando deslumbrarte.

Y es su pretensión rozarte

los ojos y redimirte

con ansias de difundirte 

sin mirarte, y de palparte.

 

 Con su gesto de ladrón

un brazo de muerte fría

secuestró la poesía

infante en tu corazón.

Fue el verso la concesión

para no explicar lo inerte.

Y hoy, que el verso vuelve a verte,

heraldo de tu amargura,

te cuelga de su sutura

sin palparte, ni tenerte.