Catacerina

Manual de Procedimiento

¿Cómo quiero que me devores esta noche?

 

Bésame, sin pausas, sin tiempo

Has de tu lengua un órgano más de mi cuerpo

Clávala sin piedad en mi garganta

No permitas que mi boca no saboree

A chorros tu caliente, y venenosa saliva.

 

Desnúdame lento, tan lento

Que cada uno de mis poros respiren tus huellas digitales

Ya sabes de sobra que los complejos ante ti se niegan a ser desvestidos,

 

Acaricia mis miedos, que tus largos dedos se cuelen entre las cicatrices

Que dejaron de los partos, en los surcos de mis lágrimas

En el hueco del corazón donde reposan secretos,

Risas, pendejas moralidades, amores rotos y algo tuyo que se niega a marcharse

Por más que amablemente se lo exijo.

 

Roza mis pezones con la salvaje delicadeza de tus húmedos labios

Succiona lento, como si tu vida misma se alimentara

De la leche que hace años se ha secado en ellos

Hálalos suavemente,

Hazme arquear mi espalda de placer,

Déjame Ronronear en tu oído tu nombre como una gata en celo.

 

Resbala tu lengua, repta lento sin prisas,

Repta por los rincones que solo tú te atreviste a explorar.

Enséñame a ser una amante paciente, así mis jadeos

O mis manos vuelen hasta tu sexo, castiga mi ansiedad de ti

No me penetres aun por más que te lo pida,

Anula mis requerimientos, mis exigencias con un beso.

 

Acaricia, mi sexo.

Abre mis piernas ante ti

Cuélate con habilidad por mi sonrisa vertical

Juguetea con mi clítoris, tómalo entre las yemas de tus dedos

Quémalo lento con tu arcano tacto,

Mete tus dedos en mi abismo.

Gíralos ,como a las manecillas del reloj

Dame de nuevo juventud, que el placer que solo tu

Sabes recrear, dibuje nuevamente en mi alma la ambrosia de la vida

Que la voluptuosidad de tu carne me regrese la locura…

 

Ahora hazme cabalgar sobre ti,

 

Tómame de las caderas,

Que pueda hundirme en tus carnes

Lo hare lento, despacio como el vaivén de las olas,

Como la caricia a destiempo que te niegas en recibir

Déjame ser tu única dueña

Sé que tu propiedad es un espejismo

Solo tengo de ti estos minutos, esta pequeña muerte

Deja que atraviese mi  débil humanidad con toda la rabia,

De saberte ausente, incapaz de amar, incapaz de sentirme

Más allá de las brumosas invenciones de mi embustera alma

Mas allá de la pasión contenida en un encuentro clandestino.

 

Yo también he de mentirte,

Soy la madre del pecado,

He dado luz a todas las falacias que quieras oír de mí.

 

Déjame reposar mis senos sobre tu cavernoso pecho,

Déjame gritar tu prohibido nombre.

Déjame buscar en tus falsos ojos

Mi reflejo

Mi grito

La que jamás he de ser para ti

La que me niego a ser para el mundo

El gemido catatónico que exijo arrancar de tu ser….

O la lagrima que te libere del exilio del odio sordo que

Escogiste como tu amo y verdadero señor.