El Silente Vagabundo

Tras tus huellas

 

Tras tus huellas, voy errante;

Tras tu manto, busco abrigo,

En tu lienzo, me cautivo.

 

Arde el pecho de mirarte,

Añicos, se hacen las dudas,

Cada vez, sin tregua alguna;

Porque lo Eterno, perdura.

 

Y en este destello, un soplo

De la Vida, un parpadeo;

Que me deja, vil despojo.

 

De tu rostro, inmensidad!

Alabada la Deidad

Que permite, bajo el seno

De tus pieles, anidar.

 

No importa caminar vasto;

Ni riquezas, Paraíso;

Pues, con verte, tengo tanto!

 

Y que perduren mis días…

Pues de sentido, tú llenas

Los rincones de la vida…

Mi Vida.

 

Dlanor