Antonia Ceada Acevedo

Des amor

Lo sé. Flor delicada, milagro de la vida,

hallas todo. Con todo, también el miedo

fantasma del ayer, de  frio dedo …

 hurga, jactándose,  en fresca herida.

 Yo se que el tiempo el nombre olvida,

mas  mis deseos, al amor, concedo

a cambio de su armonía ,su fe, su credo

por lo que  avivar esta llama  muerta, perdida.

 

Porque cuando se cultiva  lo mal sabido

una se asusta de  tan helada providencia;

son  más veloces las mañanas del sueño…

 

utopía  que fue, es y será otro  cometido

antes de tomar el tren de la penitencia

hacia otra ola, hacia la luz de otro dueño.

 

Antonia Ceada Acevedo