Mane Castro Videla

LLegaste

Llegaste en medio del dolor, el fracaso y la maldad
en el instante en que el tormento y el miedo
se revelaba ante la piel de mujer indómita
ante tanta ignorancia humana
Sin poder parar de temblar
ante la idea de la negación de quedar callada
y con la palabra de la desolación en los ojos
quede ensimismada, impidiendo verte,
sostenerte en la mirada...
Imposible es por estas horas, no pedirte perdón
o simplemente querer olvidarte
o negar tan solo no quererte
Si llegaste en escucha silenciosa
sin darme cuenta en el alma y en el cuerpo
cuando más necesitada estaba de mi
Llegaste siendo tú,
la manifestación de una verdad
en medio de mi propia batalla del corazón y la mente
y en esta terca arrogancia de aceptar no callar
cada vez que las voces en su filo
lastiman, hieren, golpean, desprecian
Llegaste para no irte jamás, reconociéndonos
con la única certeza de no tener certezas
solo despertando en el latir,
dándonos después de un tiempo...
Después que las fuerzas ocultas
bajo la luz de una estrella trajo tu rostro
y las yemas de tus dedos
abrazan mi ser para no olvidarnos
ser esencia, nunca jamás

 

Mané Castro Videla