didisar

la quinta cena

La luna va corriendo

Perseguida por un espejo

Lleno de nubes amargas

Otras blancas como la nieve

Que de llorar no se puede

 

La luna masturba la aurora

De un Cristo lleno de fiebre

Un Cristo crucificado

Rodeado de largas serpientes

Que de llorar no se puede

 

 

Un lunar brillante oscuro

Titiritando los doce meses

Doce apóstoles que murieron

Perseguidos por la muerte

Espadas o dardos en su frente

 

 

Una cruz en su cruz

Impuesta por la suerte

Por un agua muy amarga

De chacras fríos e inertes

Paz, en su lecho de muerte 

 

 

Una virgen que llora un amargo

Amargo vinagre en sus dientes

Que caen como acido a la tierra

Dando vida paz y muerte

Mientras llora juan, y pablo muere.