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Sonrisa Sonrisa

Cuando te nombro, hago consciencia de tu ser.

Pronuncio un nombre en voz alta

para hacerme consciente del ser al que invoco.

 

Lo repito,

lo repito otra vez como eco.

Y aunque a mi lado pueda estar tal humanidad,

mi mente la dibuja también,

entonces puedo virar

y al encontrarte cerca a mi ser,

te siento humano mío, aun más humano.


Y recuerdo de la hermosura de ojos cuando estoy viéndolos con los ojos reales mios

y no en la mente mientra los cierro para recordarte.

Y al saber tus brazos caídos,

pienso en el tiempo que has perdido al no tener mi espalda contorneada de ellos.

Y acciono ahí,

para estallar contra tu pecho en una unión libre de formulismos,

libre de conceptos.

No sabes tú, ni sé yo qué es un abrazo,

solo hasta hacer consciente el deseo de estrecharte amado mío.

 

Amado mío, aun completos, a veces andamos con los brazos caídos.