Jesús Lantigua

EL LIBRO  

 

Del texto le brota aquel

 aprendizaje común

porque un libro es, también, un

pedagogo de papel.

La sapiencia fluye en el

por surcos gramaticales.

Y en las aulas literales,

 al despegar las cubiertas,

deja las alas abiertas

 a vuelos intelectuales.

 

Cuando el escritor revela

 su pensamiento profundo

el libro que lee el mundo

se transforma en una escuela.

El compendio le consuela

toda la hambruna al humano.

Y el intelecto lejano

que en grafías se revierte

ante el lector se convierte

en un preceptor cercano.