YO CLAUDIO

SABIO PERDÓN.

                                                 Que haces amigo, hace rato te vi entrar a este bár y quise saber, a que, no, no digas mas nada, estas bebiendo unas copas lo se, pero me pregunto a que se debe el tomar algún festejo, o simplemente por servirte algo.- Me dijo con voz quebrantada que estaba mal, que se sentía podrido por un engaño, ¿que hice?, ¿que fue lo que me paso¿  ¿en que falle?.-  No te entiendo, explicamé, se puso a llorar tapóce la cara con sus manos escondiendo sus lagrimás se puso hablar de un engaño que sufrío por parte de su esposa, que cuando llego a casa contento, feliz porque quería verla sonreír como siempre por los presente que siempre le llebába de regalo para verla bien, pero al entrar a casa no vio a nadie, la casa estaba sola, recorrió todo los espacio buscándola para entregarle el regalo que con tanto amor se lo traía para que lo luciera al cenar.-  

                                                 

                                                Pero ella no estaba, quizás salio, saco su chaqueta y se fue a su alcoba para cambiarse y esperarla para la gran sorpresa que le traía, pero, cuando al habrír la puerta de su alcoba fue grande su sorpresa que se llevo al ver a su esposa que con otro hombre metido en su cama feliz haciendo el amor.-  Grite de rabia, de dolor, que corrí a mi velador saque un arma de fuego y los quise matar, pero no pude, el, el muy cobarde se alzo de la cama y se hecho a correr dejando la a la prenda que creía ser de el, sola abandonada y sin tener quien la defendiera o luchara por ella pero se fue como un bíl ladrón, ella, llorando, pidiendo perdón, la quise matar era tan grande mi ira pero no pude disparar, la amaba tanto, la amo tanto, que no tuve las fuerzas para hacerme criminal. 

 

                                                Con mi llanto en los ojos, caí de rodillas a orillas de mi cama gritando a Dios que hice mal para que me pagues de esta manera tan brutal.-  Cuando vi a mis hijos a mi lado preguntando que pasaba, los abrace con tanta fuerza que a los tres les pedí perdón, ellos no entendían, no sabían lo que sucedía, pero los amaba tanto, tanto que había sido mi esposa igual le pedí perdón por quererle arrebatar la vida y dejar a mis niños solos con una madre en el cielo y aun padre en prición.-  Por eso tomo mi amigo, y en este vaso de vino quiero ahogar este dolor y volver a casa sin recordar lo que sucedío, le dí un fuerte abrazo de amigos porque el todo lo perdono.