Wilson Amado Gamboa

Al verte pasar por la calle

Al verte pasar por la calle,
dejando tu aroma en el viento,
el aire se pone contento,
besándote en cada detalle
y en suaves meneos tu talle,
se exhibe en sensual movimiento.

La calle se alegra al instante
preciso en que pisas la acera,
y el aire tranquilo que espera,
sentir tu perfume excitante,
abraza tu talle insinuante,
fingiendo ser brisa ligera.


El ritmo que ponen tus pasos,
lo sigue el vaivén de tu falda,
y rueda sensual por tu espalda,
un chal que se aferra a tus brazos,
y acaba por siempre en fracasos,
buscar tu mirada esmeralda.


Tu pecho seduce la brisa,
danzando a tu paso incitante,
presume en tu escote adelante,
y pasa en tu marcha de prisa.
¿Por qué no le das tu sonrisa,
a tanto galán suplicante?


Las damas te miran celosas,
esperan que el paso te falle,
y pasan ensaye que ensaye.
Algunas imitan tus cosas,
y vuélvense más vanidosas,
al verte pasar por la calle.