Ricardo Perez

TU VERDAD Y MI MENTIRA, TU MENTIRA Y MI VERDAD

Tu verdad y mi mentira,
y para ser justos ¿porque no?
tu mentira y mi verdad,
no lo tomes a mal,
mi intención no es juzgar 
ni tampoco lo es halagar,
no lo niego
fue maravillosa tal combinación,
un pacífico mar
eran nuestras vidas
cuando juntos olvidábamos las penas,
las horas corrían
y solo risas se oían,
pero la marea es voluble
y el humano es carne llena de deseos,
algunas veces el silencio
gozoso ante nosotros se posaba
mientras se perdían mutuamente nuestras miradas,
de un momento a otro
ese mar, de llamas se cubría,
aunque fuera de la habitación
nuestras vidas fuesen las peores tormentas
no existía manera alguna
en que esas llamas murieran,
esa era mi mentira
quizá, también tu verdad,
¿si compartimos la misma realidad
como puede ser mentira y verdad?
te preguntarás
mi realidad plasmaba en cada letra
haciendo de ello una ilusión
pero las ilusiones no son más que mentiras
tu realidad se reflejaba en cada acción
temerosa de la soledad
buscando refugio ante los seguidos naufragios
haciendo el intento de confiar tus fobias
a quien las alejara sin mayor esfuerzo
y ahí estaba yo
un soñador, dispuesto a cambiar el mundo,
tu mundo...
mi verdad tomó sentido,
mi verdad era escuchar tus risas,
ver dibujado en tu rostro
el olvido de las penas,
ver el brillo en tus ojos,
ver esa luz de vida, de esperanza,
que cubría uno a uno tus anhelos,
tu mentira era buscar mis brazos,
mis palabras,
disfrutar al congelar el tiempo,
cada que un beso, una caricia,
o cualquier pequeño detalle se nos ocurría,
conozco bien tus defectos, tus virtudes,
al igual que tu los míos,
pero no consigo reprochar
por los errores cometidos
tuyos, míos,
¿qué más da?
llevo conmigo a todos lados
los buenos recuerdos
espero tu hagas igual,
ya no tiene sentido
decir lo bien o mal que nos quisimos
solo cabe recordar
que mi mentira fue tu verdad,
mi verdad es hoy tu mentira,
ahora soy yo quien pide
que guardes con recelo
el sentimiento que un día
fui yo quien guardó,
pues quizá algún día
ese amor sea nuevamente
nuestra misma realidad