Josefina 46

¡DÉJAME SOÑAR...!

 

 

Déjame, déjame soñar…,

los sueños son míos,

¡no me los pueden robar!,

son patrimonio espiritual.

 

Déjame, déjame sentir…

la suave caricia de la brisa

y su leve susurro percibir

sosegada y sin prisa.

 

Déjame, déjame acunar…

aquellos deliciosos momentos

que colmaron mis anhelos

y necesidad de amar.

 

Déjame, déjame escuchar…

sus voces infantiles riendo,

que el tiempo enmudeció al pasar

dejando un silencio de miedo.

 

Déjame, déjame amar…

A todo ser viviente en la tierra,

las artes, la música, las letras

y adorar a mi Dios en un altar.

 

Déjame, déjame creer…

En un mundo nuevo, fabuloso,

revestido de un amor inmenso

sin guerras ni ansias de poder.

 

Y que nada enturbien los cielos

siendo libres como el viento

dejando florecer al pensamiento

entre versos, estrofas y sonetos.

¡Déjame, déjame hacer realidad mis sueños!

 

Fina