Serenade

Nuestro tiempo

Y sin remedio ninguno, el segundo pasado, no retorna ya de ningún modo.

Envidioso tiempo avaricioso, que se queda con lo bueno y su contrario.

Sentimientos y el placer de recordarlos, pero siempre ya pasados, aunque podamos interpretarlos de nuevo.

Segundos preciosos que te sugieren al oído que aproveches los siguientes pues los pasados no retornan ya de ningún modo.

 Acercarme al espectáculo de tu presencia me hace grande en el día a día.

Acercarme a la idea de comprobar que ya eres mía, me seduce y me intriga.

Ya no siento dolor, tu belleza personal, la causa que lo evita.

Como el capitán que guia su navío en busca de tierras prohibidas, como el poeta, que surca entre renglones y remarca al mundo lo que piensa de la vida.

Así de esta manera improvisada y facil de contagiar, me someto a tu dulzura, a tu manera de hacer las cosas,

esa rapidez incomprendida por la que muchos darían su vida.Y porque aunque estés o dejes de estarlo para siempre,

tu presencia me seguirá haciendo grande día a día.

 

GRACIAS!