jesusguerrero

Son dos manos atadas al mismo cuerpo.

El tono violeta de la divinidad,
la doctrina humana que enmarca,
asume situación como carácter adulador,
buscan de paz reventando a gritos embestidos,
el sulfuro de un núcleo tácito que yace en la cuna,
la sangre se endurece en mero pecho lloro,
labra la frase que la palabra afable no reconoce nombre,
labra la voz que las balas van tan rápido y no tienen tiempo,
para escuchar niños en son de gritos,
abran la voz un poco mas,
y desinfecten su cuerpo,
que las moscas que se anclan en sus labios,
sobrias van por bilis,
porque el péndulo siempre estuvo en mano,
del que al poder dirigió la bala,
y sin idea afable salpicó sus intereses en el ya inerte cuerpo de mar,
llora paz llora y grita que todos aunque no sean aqui estan,
doblega tu rigidez y suaviza tus labios,
gamberra forma de penetracion neuronal,
y sigue guiando la gota solida de soledad,
sobre la luz rige la oscura vitrina,
sobre la vitrina brilla su luz.