J.R.Infante

Del árbol

Del árbol

               n

             o

            r

           e

          i

        g

       r

     u

    s              ramas

verdes y cartilaginosas.

Encandilaron mi mente

y atrofiaron las

horas tristes.

             Las noches y los días

sumaban secuencias

de sección continua y

mis ojos sólo veían en

una dirección.

Las ramas CrecirErOn

vigorosas y cada instante

que pasaba

buscaban el Sol

con más libertad. Las horas

dejaron de sobrepasar

los sesenta minutos

         y el reencuentro con la

pluma, se hizo

inexcusable.

           Dos  r a m a s  más

tiene mi árbol

y hasta llegado ese momento

no he sabido lo

que significa

ser portador de la savia elaborada.

Daba igual que floreciera

como el más frondoso

del bosque.

Cuando mis oídos se LLENARON

de vocecillas verdes brillantes;

cuando mis brazos sirvieron

de improvisado c        pio...

                            olum

Una linterna de minero

fue abriendo camino

por las intrincadas galerías

de mi ser.

                Dos  r a m a s,

dos dispares  r a m a s,

que me hacen fortalecer

las raíces

y aspirar gas carbónico

con ansias infinitas. Un día

                 oí hablar

y sonaron lejanas campanas

             inaudibles.

Las sucesivas ca

                           i

                             d

                                   a

                                     s

de la hoja

me ayudaron a percibir

el metálico sonido.

Tú, lluvia

de los tiempos,

aguja frágil de temporada...

Riega abundante

mis entrañas

y permite cubrir de verde

esas maleables   r a m a s

de las que ya

he comenzado

a hablar.