angelillo201

En el alma de otro existe en un camino.

En el alma de otro existe en un camino.

 

El siguiente poema ha sido escrito por dos personas que han decidido salir de su alma a caminar en busca de otras. Es un poema muy emocional que busca el equilibrio y la serenidad en un período histórico convulso, que lejos de rehuirlo, lo aceptan como lo hizo Homero, Virgilio, o Machado.

 

I.De caminos del Alma. Tema semanal cuartel. ( Camino de  M.B. Ibáñez)

Caminaré a cielo abierto,
paso firme y decidido
buscando por tu alma el nido
tus selvas recorreré,
haré ancho camino en ellas,
hollarán mis pies la senda,
para buscar esa prenda
por tu alma caminaré.
Seré eterna peregrina
será tu alma única ruta
que ha de llevarme a la gruta,
a ese mágico rincón
donde aguarda la ternura
que me atrapa y embelesa
este amor que te profesa
mi azaroso corazón.
Mis pies siguen el impulso,
del aroma que destilan
esos sueños que me inspiran
esas sendas de pasión,
esos caminos del alma
que recorreré atrevida
creando en ellos la vida
de mi mundo de ilusión.

Lee todo en: Poema De caminos del Alma. Tema semanal cuartel., de M.B.Ibáñez, en Poemas del Alma http://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-396686#ixzz4AowQHfkd

 
II. En el alma de otro existe en un camino. ( Camino de Angelillo de Uixó)

 

 

Existía un camino,
no aprendido en los libros, ni en los mapas,
para llegar al alma de otro.
No podía ser un camino aburrido, ni llano,
sino que debía estar lleno de obstáculos imprevistos.
Selvas, desiertos, zonas volcánicas, caníbales, mares tempestuosos, arqueros flechadores .
Una misión solo para locos.
Gente capaz de arriesgarlo todo ,
y perderlo:
Por Amor.
La mayor de las derrotas ,
no era la muerte,
sino el rechazo.
Ésta era un tipo misión ,
que ni César ni Napoleón,
consiguieron conquistar:
Llegar al corazón del otro.
Se pudieron inventar mil guerras,
mil disparates políticos,
mil sectas cristianas,

Abrir la ruta del Congo.
Con esfuerzo se podía llegar a ser el rey de Siam,
mandar a las llamas a seis millones de judíos,
lanzar la bomba sobre hiroshima,
quemar las selvas de Vietnam.
Pero era desesperadamente inútil,
nadie llegaba a ninguna parte,
por muy doloroso que fuera el camino y los métodos empleados
si no encontraba amor en el alma de otro.
Angelillo de Uixó y M. B Ibáñez.