Arionel Leo

kanashimi

Jugando con cuerdas de delirio...

dibujando sonidos en el aire,

entrecortando las palpitaciones...

también los sollozos y mi vacío

 

Colores grisáceos, en el cielo...

mirando el blanco

el aire... el aire tan frío...

yo estoy de rodillas en el suelo

 

Que soledad... que bello, 

que insospechable es la ternura de la tristeza

esa que llueve con lágrimas heladas...

con compasión y con consuelo...

 

Llenando el hueco... con agua...

con frialdad llena de cariño...

no nos deja morir... nos invita...

a llorar con ella, en esta inconmensurable canción

que nos lleva al grito... sin nada que esperar...

 

sin nada que pretender, sin nada que demostrar,

solo nosotros y la lluvia gris...

solo con nosotros mismos...

nada más que pueda importar...

 

Que insospechable es esta hermosura...

este arte tan puro... de llorar...

con lágrimas pintar, con lágrimas cantar...

con lágrimas curar...

 

Tristeza... eres tan bella, estás tan sola...

quiero aprender todo de ti...

ser parte de este gris y azul 

nada más me puede importar...