Luisa Arias Soto

Cada Hombre…

 

Cada hombre es un misterio oculto en su mirada, ansiosa de un reto de un deseo o una pasión desenfrenada, de una palabra, de una caricia que quede pregnada y que le de sentido a su vida aunque ella parezca nada.

 

Cada hombre guarda su corazón en una coraza de hierro por miedo a ser vencidos por la fragilidad que guardan, por miedo a ser rozados por una lagrima que manche su orgullo en una sociedad tirana.

 

Cada hombre esta destinado a amar, aunque prefieran decir que es un juego, sin reglas rutinarias que lo esclavicen a la entrega, a la inconstancia de más noches, porque habrán noches enteras, a desear, a saborear lo prohibido de la vida ¿Qué es prohibido? Si las reglas no existen, si las reglas hay que hacerlas.

 

Si pueden haber tardes soleadas o tardes que desgarren tormentas, si pueden haber olas saladas o de espuma de dulce violeta, y pueden haber mujeres amadas o mujeres que han sido burladas por creer en un amor que nunca termino en nada.

 

Cada hombre es la pasión escondida que te induce a soñar por la vida, el que te da el mundo en tus manos y en un pestañazo se olvida. 


 
Cada hombre puede en tus manos convertirse en niño y para tu protección hacerse tu sombra y para tus miedos ser tu guardián; en el encontraras al mejor amigo o al mejor traidor, pero es mejor un buen amigo que un mal amor, la honestidad de un amigo no se olvida y la traición es solo dolor.

 

En cada hombre podrás encontrar un beso que te lleve a amar o solo sea un encuentro pasajero, que te enseñe la pasión o se convierta en cuestión de tiempo, que te de el corazón o te robe el tuyo en silencio.

 

Cada hombre lleva consigo al mejor amante, al mejor amigo o al mejor traidor. Al ser más valiente al decir lo que sentía o al peor de los cobardes por no arriesgarse en la vida, lleva consigo al niño mas tierno que se calentara con tu cuerpo o al ser más viril que protegerá tus miedos.

 

Cada hombre es un frenesí  en el tiempo, y una duda en la vida: ¿De por qué lastiman? O es que también los lastiman.

¿De por qué son infieles? ¿O son infieles a la rutina? ¿De por qué no se dejan querer? ¿O no saben a quien quieren en la realidad?

 

Cada hombre es un ser paralelo a la mujer, sus reflejos son distintos, pero van al mismo lugar no se sabe donde empiezan ni se sabe su final, pero el uno sin el otro no tendrían razón de ser.