Ofelio

TU BELLEZA, MUJER.

Tu belleza no es algo simple,
tu belleza endulza el mundo.
El oro se mide por quilates,
la distancia con metro, 
la temperatura con termómetro,
el tiempo con reloj.
Pero tu belleza no hay con que medirla.
Además no se puede medir
porque tu belleza es infinita, mujer.

Tu belleza tiene esencia de un aroma
capaz de confortar, capaz de hipnotizar,
capaz de enamorar.
Tu belleza es suave
como la flor de terciopelo.
Importante en este mundo
como la estrella en el cielo.
Porque tu belleza no tuvo principio,
por eso estoy seguro 
de que no tiene final.

Tu belleza es rosa, pero sin espinas.
Única, señera, diferente a lo demás;
tan lene, tan tersa.
Tu belleza son las letras
que trato de escribir
y son hermosas palabras
porque hablo de ti.
Es mañana fresca, clara luz,
alba, brillo, aurora, 
sonido, silencio
de las cosas encantadoras.

Tu belleza es un mar inmenso,
es un cielo ilimitado. 
Tu belleza es universo,
es lo más determinado.
Es palabra, canción,
poesía y verso.
Tu belleza es ahora,
tu belleza es historia.
Tu belleza se adora,
tu belleza es la gloria.

Tu belleza es un arsenal de la paz.
Es una completa sublimidad.
Es prisión y es libertad.
Prisión: al ver tu gracia
nos encierra en tu encanto.
Libertad: porque tenemos lujo
de ver el arte con tu excelencia.

Hermosa eres y con decir tu nombre
se sabe que hablamos de cosas bellas.
Como decir cielo incluye las estrellas,
mencionar \"mujer\" implica el elemento
de la hermosura. 
Siete letras son correctas
para llamarte sin tu nombre: \"belleza\".

Tu belleza es un manantial que,
al contemplarla, sacia la sed
de los corazones, entre ellos el mío.
Es agua limpia, dulce, transparente.
Es un río de corrientes de amor
con un un excelso puente.

Tu belleza es lo perfecto,
no se le encuentra ningún defecto.
Tu belleza tiene ese efecto
de opacar los faroles de la acera.
Tu belleza es verano, otoño,
invierno, primavera.
Y si escribí todo esto
es para decir que, tu belleza,
es entera.