Nataly Olarte

Metamorfosis.

 

A veces, en medio de la nada, cómo ya es costumbre, te encuentro nadando entre los mares de pensamientos que suelen inundar mis momentos, te veo saltar venturoso sobre los puentes que malintencionadamente una vez construyeron unos demonios que ahora se deslíen ante tu encantadora mirada, jugueteas entre mis venas, dejando tras tu paso rastros de esas mieles que sólo tu cuerpo puede emanar, mientras les recorres plácidamente cual peregrino con destino pero sin rumbo.

 

Me voy maravillando ante la presencia de un ser que no usó más que una sonrisa cómo arma para lograr postrar a sus pies hasta la más ruda de mis quimeras y transformar por fin a un espécimen de amargura y maldad en una pluma vehemente que flota en dirección al refugio que ha encontrado en tu pecho.