Alexis G. Hilario

Carta de un suicida

 

Esta será mi carta de despedida,

será que ya no sirvo en este mundo?

en este mundo donde lo único que hacen es pelear,

en este mundo donde siempre seremos pisoteados.

Mi mente ha estado cerrada,

no se cuanto tiempo mas podré aguantar, 

cuantos lloraran?

cuantos se alegraran?.

Cada vez que cierro los ojos,

siento el reflejo de la muerte viéndome,

viédome directo a la cara,

por cualquier cosa

siempre llevo mi ataúd por cualquier cosa,

ese ataúd se conoce como navaja,

una navaja que calma mis ansias,

una navaja que es mi amiga,

aquella que al tocar mi piel,

no siento dolor,

siento que todos mis problemas

desaparecen,

cuando siento un dolor al hacerlo,

alivia el que tengo en mis pensamientos,

cada marca en mis brazos,

en mi pecho,

en mi espalda,

las traigo con orgullo,

un orgullo que nunca se acabara,

ya que siempre me perseguiría.

Siempre siento la adrenalina corriendo por mi espalda,

todos mis secretos,

todas las mentiras que he dicho,

son las que me mantienen con vida.

Tengo unas preguntas

que siempre están en mi cabeza,

tantas cosas que me gustaría entender

si hemos nacido para morir

y todos morimos para vivir,

entonces,

¿cual es el punto de vivir la vida si solo se contradice?

Este es el momento para irme

siento como la oscuridad me lleva,

el tipo de oscuridad

que se encuentra en una casa cada cien años,

lucho con mis pensamientos, 

me oculto las marcas de mi amiga,

despidiendo me de mi pasado,

pensando,

¿al fin acabara mi sufrimiento?