francisco de nerval

YO SOY BUENO

Yo soy bueno, Padre, 

aunque haya tirado piedras

a mis amigos y hermanos,

aunque levantase alguna falda

Con permiso de mis manos,

aunque abriese la jaula

y estrangulado al canario.

Yo soy bueno como esos

que van a misa a diario,

lo único que me diferencia

es que en vez de rezarte, te hablo.

Te hablo sin mirar al cielo

porque allí sólo hay nubes y pajaros,

te hablo de cuando la vida

me halla tomando un mal trago.

La cruz en la cual padeciste

golpe de lanza y de clavo,

la llevo ahora en mis cuestas

mientras camino sangrando.

Porque sabes mi buen Padre,

yo también me siento humano

aunque a veces me olvide

de no apedrear a mi hermano.

Te ruego que me perdones

Por ser un cobarde o gusano,

que mienta, que robe o que mate

tras escuchar al diablo,

y si al infierno me envías

sé que lo tengo ganado

pero sólo te pido una cosa:

que me escuches algún rato.