Jose Ignacio Lucena Adams

El amor

-¿Entonces qué haremos?

-El amor.

-¿Seguro?

-Si.

-Excelente, me voy desnudando.

-¿Y para qué te estás quitando al ropa?

-Pues para hacerlo.

-¿Quién te dijo que tienes que hacer eso para hacer el amor?

-Pues que yo sepa, así se hace.

-No. eso no es amor. Es posesión.

-No entiendo ¿y cómo se hace?

-Sólo déjate puesta la ropa y hablemos hasta cansarnos, hasta intentar descifrarnos, hasta saber todas tus memorias, hasta saber nuestros hondos secretos, hasta deleitarme con verte, hasta que estos ojos se cansen y me obliguen a dormir.

-¿Y vas a forzarlos a estar abiertos?

-Si, para mirarte sólo a ti.