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walter luis

Inocencia

Hoy me siento afortunado.

-  Dime ¿cuál es la causa?

- Por encontrarte y hablarte.

- Pero eso está prohibido

a las niñas recatadas.

- Mis palabras son tan puras

como aguas del arroyo

o caricias de la brisa.

- Si es así, sólo unas pocas,

que no afecten mis sentidos.

- Sólo decirte las cosas

en mi pecho prisioneras.

- No comprendo ¿cómo es eso?

Las palabras no se atrapan.

- Sí. También se atrapan los sueños;

ellos son como los vientos

que nos llevan a los puertos.

- Cómo quisiera viajar

en esos barcos de sueños.

-  Es fácil; te guiaré.

tan sólo dame tu mano,

y tu frente para un beso.

-  No, no puedo, es vedado.

-  Entonces, te lo robo

y lo guardo en mi santuario.

- ¡Qué has hecho!

Ya mi vida es diferente;

no es lo que era ayer.

-  ¿Eso es malo, eso es bueno?

-  No lo sé. Sólo sé que soy distinta;

como ves, ya no soy virgen.

Me has besado.