J.R.Infante

Como un susurro

Como un susurro

de brizna azul

llega tenue a mis sentidos

tu majestuosa voz.

Busca sitio en mi huesudo armazón,

se codea con cualquier leucocito

y lo inunda todo.

Si alguna sombra me oculta

o si la neurona de guardia dejó

de pensar en ti,

la primera sílaba que surge

de tu garganta, voltea,

supera el eclipse lunar.

Ondas hertzianas que sin saberlo

llevan impreso tu nombre, me

acarician el tímpano y

dejan unos gramos de plumón

flotando en el ambiente.

Un día quemaba malas ideas,

los músculos no respondían,

saltó la chicharra

y se inundaron mis poros

del canto angelical —bálsamo inesperado—

que se grabó en el disco duro

fortaleciendo

la fe en un mañana

de despertar

diferente

bajo un aire estepeño

con el móvil fuera de cobertura.