Santiago Miranda

Legado de fuego

Gracias quiero dar al divino Laberinto de los efectos y de las causas (...)
Por el fulgor del fuego,
Que ningún ser humano puede mirar sin un asombro antiguo... (J.L. Borges)

 


La historia trajo el mal al mundo
de Europa embarcada mala/ria/viru/ela
Londres, yerras fragatas o monedas
Madrid, París las rebeldes guerras
no esclavitud belga-holandesa esta allá se queda
Moscovita alba la insurreción osada
reaccionaria Berlinesa roja y negra

 

Todo esto se expande
a través de mares

 

Dialéctica amontonada
la imprenta Alemana brama
Romana la espada lanzada y la pesa
la sangre de Julio césar
Etrusca su tumba. Drakkar
Vikingo con sus alas rasgadas
vuela por los cielos de agua

 

Todo esto se expande
por orden de Marte

 

Asiria flechada y sitiada
gime Jerusalén/ta saqueada
Egipto y el Nilo fosforescente
se incéndian. Alejandría y sus textos
desnuda Atenas filosofando
al filo de Persia na caída
Babilonia la letra sangrante
Troya de belleza huida

 

Lucy y las estrellas perseveran
la caverna alta/mira los primeros hombres
no es de Platón su destreza
ni guiña es su pira
en la pizarra o la piedra
de Adán costilla o de Eva presa

 

Todo esto fulgurante
Todo es fuego. Cuna del arte


Las mismas muñecas han tomado con fuerza
los óculos de la historia y las fasces
se materializa/n todo en este instante
la fogata es perpetua

 

Muestra mirada anudada a tu cuerpo
(se nos revela el primer misterio)
la violencia proviene del fuego
y este fuego es eterno