marioranero

Elegía a Eduardo Galeano

Así,

encorvado sobre su eje camina con tranco lerdo

pero advierte que el momento lo invita a un nuevo comienzo.

Ya cansado y sin esperas tiende su mano de letras

y va construyendo despacio, aquellas palabras viejas.

Se le agiganta en su pecho la decisión de ser viento

rodando fue por el mundo, pensando no sé qué cuentos…

se le aparece la imagen que lo persiguió tanto tiempo…

la contempla y desliza un quejido somnoliento,

que atraviesa América toda, tal como un triste lamento.

Se marcha volviendo la cara como diciendo… ¡vuelvo!

nos deja sus venas abiertas, sus abrazos y pesares

los relatos futboleros y su lucha indeclinable

de hacer oír en el pueblo sus verdaderas verdades

Nos cuenta que es imposible que nos hicieran callar…

que todas las libertades y los cantos de esperanza

se fomentan desde abajo inclinando la balanza

en un pueblo muy sentido, sin nada que festejar…

 

Mario Ranero