FELINA

¡TOMA MIS MANOS AMOR DE MIS AMORES!

Querido mío:

Sé que estas triste

y no puedo adentrarme en tu alma

para aliviar el tormento que oprime tu pecho.

Estás triste y desde aquí lo presiento,

veo nubarrones grises que envuelven tu corazón

y lo sacuden formando tormentas

que como ríos caudalosos

llevan borrascas de amarguras,

para dejarlas verter por tus pupilas

y llorar en soledad lágrimas de melancolía.

No trates de ocultarme tu desdicha

el viento mensajero así lo proclama

y yo aquí sin poder hacer nada.

Como he de aliviar tu tormento

si te siento tan lejano.

Si te sirve todo mi amor,

todo mi sentimiento,

si te sirve que yo viaje

en alas del silencio,

yo surcaré los aires

hasta encontrar el ave del paraíso,

que me trasportará a tu vera.

Quiero estar contigo

para besar tu frente, para beberme

cada una de tus lágrimas con mis besos,

para cubrirte con mis caricias

y arroparte con el calor de mi cuerpo.

Quiero estar contigo

para liberarte de las cadenas del hastió,

para andar contigo los caminos

que aún no hemos recorrido.

Ya no más temores

ya no más miedos a la muerte…

¡Esa intrusa!

que se mete en cada recoveco

y agazapada espera su presa.

Esa presencia que se ha hecho insoportable

y no quiere salir de nuestras vidas…

A esa hay quedarle el materile

¡Toma mis manos ,amor de mis amores!

Manos que conservan el calor de mi afecto

para que nunca más vuelvas a sentir frio.

Tómalas que son tuyas …

Ellas tienen

la suavidad de la caricia

y todo el amor que  te profeso.

Felina.