José Esparza

Espera

Y llegaste en un simple día de primavera,

como una hoja de roble viejo que va cayendo.

Con tanta calma, con tanta paz y sosiego,

como alguien mirando una tarde frente al mar.

 

A mi vida llegaste con una simple sonrisa,

con la que borraste todo rastro de herida.

El canto matinal de los pájaros es callado

por la melodía de tu risa... Te soy sincero.

 

Dibujé en el lienzo de mi mente tu cuerpo,

y pinto todos mis pensamientos de tu piel.

Todas las noches se vuelven días contigo,

y todos los días se vuelven noches sin ti.

 

Y te fuiste en un simple día de primavera,

como un viento que se va, pero regresa;

Yo sé que sí... pero no sé si tu lo harás.

Te estaré esperando aquí... en el mismo lugar.