EfeDeFulgor

interludio sin voz

Guardaba aquél poema 
para cuando no tuviera espirales en los ojos,
estos, mi ojos, han sido ajenos a mí en aquellos instantes.
Mi corazón se ha partido en tantos pedazos, que creo haber olvidado levantar algunos.

La pregunta viene y va. Siempre la misma.
¿Qué será eso que atrapa cada uno de mis suspiros?
¿Qué es aquello que me incita a volver al mismo camino?
No concibo apartar mi vista de la suya,
                      siento morir si dejo de verle...

Aquello que aquejaba
a mi alma latente, se fue 
     así como pasó,
sin hacer ruido,
     y sin dejar huella,
no he sido una buena persona
o lo he sido a mi manera.
He tropezado y caído tantas veces como cualquiera,
Pero no he sentido un solo golpe,
ni un dolor, y de las heridas ahora quedan cicatrices
y rasguños...
Las quimeras que me ataban al tártaro
me han soltado y no; Pues me he alejado, y pienso que 
tal vez anhelan mi reincidencia, o mi retorno a redundar,
y eso no sucederá.